Certper

certper

Acreditación en Certificación de Personas, competencia avalada

La certificación de personas es una actividad que tiene como objetivo el aportar confianza en la competencia de las personas certificadas para realizar determinadas actividades, entendiendo por “competencia” en este contexto como el conjunto de conocimientos, experiencia y habilidades requeridas y demostradas para el desarrollo eficaz de las tareas encomendadas.

Actualmente es frecuente que las empresas cuenten con la certificación de sus sistemas de gestión o bien de sus productos y servicios. La certificación es una herramienta contrastada que contribuye a mejorar tanto los procesos básicos de la empresa como sus productos y servicios y a reforzar la confianza que sus clientes. Para lograr ese objetivo, es imprescindible que la Entidad de Certificación que presta el servicio sea técnicamente competente, independiente y fiable. Aquí es donde la acreditación de la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) juega un papel fundamental al declarar que las entidades de certificación cumplen con los requisitos indicados anteriormente tras su correspondiente evaluación.

Y en algunas actividades profesionales la cuestión que se plantea es ligeramente diferente, ¿tiene sentido y se puede reconocer, mediante una evaluación independiente, el buen hacer de un profesional en un ámbito determinado?.

Como una posible respuesta surgió, a nivel internacional, el concepto de Certificación de Personas de acuerdo con la norma UNE-EN ISO/IEC 17024, que al igual que otros esquemas de certificación consiste en el reconocimiento formal por una tercera parte independiente, del cumplimiento de un conjunto de requisitos por parte, en este caso, de personas.

La certificación de Personas va más allá del mero reconocimiento formal de los conocimientos, habilidades o aptitudes que posee una persona determinada y está especialmente orientada a evaluar su aptitud para aplicarlos en el desempeño habitual de su labor profesional.

Así, la certificación de personas se basa en la demostración de una combinación de conocimientos formales y experiencia práctica, que garantiza la cualificación y capacidad de la persona que realiza, o es responsable de, unas determinadas actividades.